La
transformación de una información en conocimiento exige un trabajo de
reflexión. De por sí, una información sólo es un dato bruto, esto es, la
materia prima de la elaboración de un conocimiento. Desde este punto de vista,
la información puede ser un “no-conocimiento”. Internet ofrece un ejemplo
particularmente ilustrativo de esto, pues según algunas estimaciones la mitad
de las informaciones que circulan por este medio son falsas o inexactas.
Las
redes propician
además la difusión de rumores. No obstante, el carácter reflexivo del juicio
necesario para transformar una información en conocimiento necesita algo más
que una simple comprobación de los hechos.
Supone dominar algunas competencias cognitivas, críticas y teóricas,
cuyo fomento es precisamente el objeto de las sociedades del conocimiento. La
avalancha de informaciones puede aplastarnos, pero el conocimiento es
precisamente lo que permite “orientarse en el pensamiento”. Esta distinción
entre conocimiento e información sería bastante simple si nos atuviésemos
exclusivamente a este aspecto de la transformación de la información en
conocimiento. Ahora bien, aunque la información sea un dato bruto, es en sí el
producto de una operación que la hace tal: es el acondicionamiento o packaging
de
la información lo que la convierte en manipulable, transmisible y consumible.
Esta operación se puede efectuar tanto con los conocimientos como con todo lo
que pertenece al ámbito del “no conocimiento”. De ahí que la distinción entre
saber e información deba tener en cuenta el proceso de “acondicionamiento” de
un conocimiento en información, una operación que en la jerga de nuestros días
se conoce con el nombre de “informacionalización”
del conocimiento. Este proceso confiere al conocimiento una dimensión material
que lo vuelve más operacional y facilita su tratamiento.
•Lo
convierte así en medio de producción de nuevos conocimientos. La información es
lo que se transforma con un tratamiento adecuado, mientras que el conocimiento
es lo que se produce. La producción del conocimiento se basa siempre en un
nivel de conocimiento y en la transformación de la información.
•Lo
que conduce a la producción del conocimiento es una forma de transmutación de
la información, pero el conocimiento mismo se transforma en información para
poder ser tratado y producir un nuevo conocimiento.